Tabla Informativa

NOSOTROS

Historia

Fundación de la A.C.P.

* Maynor Badilla Vargas

A las diecisiete horas del 26 de mayo de 1986, se oficializó el Acta Constitutiva que le dio vida a la Asociación CívicaPalmareña. En este trascendental acto destacaron como socios fundadores una serie de palmareños de gran valía moral, ética y con un singular y auténtico compromiso con su pueblo (ver Anexo 1).

En ese mismo acto se aprobaron los Estatutos que regirían la Asociación Cívica y se eligió la primera Junta Directiva y su fiscal, para el período comprendido entre mayo de 1986 y mayo de 1987. Tal distinción y responsabilidad recayó en las siguientes personas: Presidente, José Fabio Araya Vargas; Vicepresidente, Guillermo Fernández Vega; Secretario, Félix ángel Jiménez Céspedes, Tesorero, Carlos Vega Villalobos y Fiscal, Máximo Badilla Rojas.

En este proceso de creación de la Asociación Cívica, a criterio de los socios fundadores, existieron dos personas a las que se les debe reconocer su actitud solidaria y generosa con la Organización que estaba por nacer. El primero de ellos, don Macedonio Solórzano, quien era dueño de casi la totalidad de los terrenos que hoy son parte del campo ferial de la Asociación CívicaPalmareña y en ese momento donó una manzana de terreno para que se iniciaran las primeras obras (actual redondel y salón de las fiestas cívicas). La otra persona que merece igual reconocimiento es el señor Alberto González Figuls (q.d.D.g), quien sin ser oriundo del cantón donó a la naciente Asociación dos manzanas de terreno. Esta propiedad como no estaba cercana a la zona del campo ferial, le fue cambiada a don Macedonio Solórzano por una manzana contigua a la que él había donado.

De esta manera, gracias a la generosidad de estos dos señores, en el momento en que surgió la Asociación CívicaPalmareña, ésta poseía dos manzanas de terreno donde se iniciarían la construcción del redondel y del salón, obras para las cuales el dinero estaba por llegar.

Mientras esto sucedía en Palmares, en la Asamblea Legislativa el señor José Fabio Araya, en ese momento diputado y miembro de la Comisión de Hacendarios, realizaba todas las gestiones necesarias para obtener una partida específica de veinte millones de colones que serían canalizados, a través de la Asociación de Desarrollo Comunal del distrito de Buenos Aires de Palmares, hacia la Asociación CívicaPalmareña, para la construcción del moderno redondel y el salón para la realización de las fiestas.

Estos terrenos y los recursos económicos, unidos a un grupo humano honesto, motivado, lleno de ideas y con un gran espíritu de servicio hacia la comunidad, auguraban un futuro prometedor para la incipiente Asociación.

Si algo ha caracterizado -y continúa hoy día distinguiendo- al equipo de trabajo, a ese grupo de personas que integran la Asociación CívicaPalmareña, es su capacidad de colaboración, actitud altruista y de servicio desinteresado a la comunidad. Todos los miembros de la Asociación trabajan ad honorem, nunca nadie ha recibido un colón por las numerosas horas de su tiempo que dedican a esta organización, ni siquiera los miembros de la Junta Directiva.

En sus inicios, la ACP tuvo que superar varios obstáculos, inclusive cierta oposición de diversos sectores de la misma comunidad. Además, al interior de la Municipalidad, algunas de sus autoridades, acostumbradas a manejar las actividades relacionadas con las fiestas y sobre todo los recursos económicos que éstas generaban, no veían con mucho agrado el hecho de que la organización de éstas y sus dividendos económicos pasaran a manos de otra entidad. Sin embargo, la mediación de personas influyentes como los señores José Fabio Araya Vargas, diputado en ese momento y Luis Carlos Castillo Pacheco, presidente municipal en ese entonces, inclinaron la opinión a favor de la Asociación CívicaPalmareña.

Otro obstáculo que tuvo que superar la Asociación CívicaPalmareña fue cambiar la mentalidad y cierta actitud negativa de algunos de los vecinos inmediatos al campo ferial, pues éstos se quejaban de que con la llegada de las fiestas cívicas se alteraba por completo su ritmo de vida y se generaban una serie de problemas, tales como: inseguridad, consumo de drogas, alcoholismo, exceso de ruido, contaminación, obstaculización de su libre tránsito, por el exceso de autos, entre otros inconvenientes. Sin embargo, la Asociación Cívica y las fiestas de enero, también tenían su lado positivo. La actividad festiva representaba para muchas familias una posibilidad de ingresos económicos adicionales, pues convirtieron sus patios y propiedades en parqueos para vehículos, pequeños puestos de ventas, sodas temporales y/o permanentes; la plusvalía de sus propiedades se incrementó, pero quizá uno de los mayores beneficios que obtenían los vecinos del campo ferial, era poder disfrutar a lo largo de todo el año de una serie de instalaciones como: canchas para practicar baloncesto, fútbol, grandes espacios con zonas verdes para el disfrute y la recreación de toda la familia. Esto, sin lugar a dudas, fue cambiando la percepción un tanto negativa que se tenía al inicio, en torno a la Asociación Cívica y sobre las festejos de principio de año, en particular.

En la actualidad, la percepción que se tiene de la Asociación CívicaPalmareña por parte de los vecinos del campo ferial y de la población en general ha cambiado de manera muy positiva. La Asociación es vista, no solo como la Organización más importante para el desarrollo del cantón, sino que también es motivo de satisfacción y orgullo para toda la comunidad palmare�a.

Hoy día, la Asociación cuenta con un campo ferial con una superficie aproximada de setenta y ocho mil quinientos tres metros cuadrados, en el cual se encuentran una serie de obras de infraestructura, como el redondel, el salón de fiestas, canchas para practicar baloncesto y fútbol, baterías de servicios sanitarios, áreas verdes, entre otros. Estas obras y activos posibilitan la realización de una de las mejores fiestas a nivel nacional.


       Figura 1. Campo ferial de la Asociación Cívica.
      Al fondo sobresalen el Redondel y el Salón de Fiestas
      Fuente: Fotografía Wilmer Oconitrillo. 2005.

 




     Figura 2. Terrenos ubicados en sector noroeste del campo ferial       de la ACP.
     Fuente: Fotografía Wilmer Oconitrillo. 2005.


 

 

 

Como todo en la vida, este proyecto no ha sido fácil y ha requerido del esfuerzo y sacrificio de muchos, de trabajo comprometido y leal por parte de los miembros de la Asociación CívicaPalmareña. En sus inicios, el campo ferial contaba únicamente con dos manzanas de terreno, en las cuales se construyeron el redondel de toros y el salón de fiestas. Conforme la Organización se estableció ya como Asociación Cívica, comenzó a realizar los festejos y a manejar los recursos que éstos generaban, empezó también a discutirse al interior de la misma Asociación, las propuestas y proyectos a ejecutar. En este sentido, la compra de terrenos para la ampliación del campo ferial se convirtió, en ese momento, en una de las principales metas a alcanzar.

Paralelo a la compra de terrenos, los recursos se invirtieron en la construcción de canchas para baloncesto, para uso de la comunidad y en obras, tales como: calles, paradas de autobuses y drenajes que permitieran acondicionar y habilitar inmediatamente esos terrenos para ser utilizados en las diversas actividades programadas de las fiestas, las cuales, por lo demás, año con año crecían, se hacían más populares a nivel nacional y exigían mayores espacios para la cantidad de visitantes que llegaban a disfrutar de sus atracciones. Ambas tareas (compra de terrenos e inversión en infraestructura), definitivamente estaban vinculadas, iban de la mano, una con la otra. La ampliación del campo ferial no se puede explicar y no hubiese sido posible sin un crecimiento sostenido y sistemático de las fiestas de enero, las que generaban los recursos económicos que permitieron la ampliación del área ferial y con esto, a su vez, se suplió la demanda de espacio que los festejos requerían.

En este proceso de crecimiento y consolidación de la Asociación CívicaPalmareña, esta Organización contó con el apoyo y colaboración de algunos sectores sociales que, a criterio de los socios fundadores, tuvieron un papel protagónico. Uno de estos sectores ha sido el de los caballistas y ganaderos, quienes viendo la forma organizada y desinteresada con la que trabajaban los miembros de la Asociación CívicaPalmareña, brindaron su respaldo incondicional al evento.

El otro factor que ha tenido un rol fundamental en el crecimiento y el éxito de las fiestas de Palmares, son los medios de comunicación, especialmente Canal Siete, a través del señor René Picado y de doña Olga Cozza de Picado. Este canal se convirtió, no solo en un amigo de la Asociación Cívica, sino también en su aliado estratégico, pues a través de él, las fiestas han adquirido gran difusión y renombre en toda la geografía nacional, y además, ha dado a conocer a la opinión pública del país, el quehacer de la Asociación, principalmente su enorme capacidad de trabajo, así como el invaluable aporte que ésta realiza a la comunidad palmare�a.

Con respecto al evento de enero, éste ha experimentado un auge sin precedentes a lo largo de los últimos años. Las modestas fiestas que se efectuaban en la Plaza de Deportes, contiguo a las instalaciones del Colegio de Palmares, en la década de los años setenta del siglo recién concluido, son sólo una añoranza. Hoy día, los festejos representan una actividad masiva y su trascendencia es enorme, a tal punto que durante la segunda quincena de enero, Palmares y sus fiestas se constituyen en el principal foco de atracción de la población costarricense.

El crecimiento del evento ha exigido un esfuerzo constante por parte de la Asociación Cívica, tendiente a diversificar y ampliar la oferta, la calidad y cantidad de actividades que se le ofrecen a los visitantes, así como los aspectos de carácter logístico, de seguridad, tránsito, tratamiento de desechos y otros tantos, que unos festejos de esta envergadura demandan.




    Figura 3. Fotografía aérea del campo ferial durante los festejos de     enero.
    Fuente: Archivo digital fotográfico. ACP.

 

 



La Asociación CívicaPalmareña ha logrado arraigarse y     consolidarse fuertemente en la comunidad, como una organización rectora del     desarrollo social, económico, cultural y humano de Palmares, constituyéndose de esta manera, en un verdadero motor y modelo de desarrollo local, digno de imitar por otras poblaciones de Costa Rica.

El éxito y el prestigio local y nacional de la Asociación Cívica, como Organización, no fueron producto de la casualidad ni del azar, sino, de la mística y del espíritu emprendedor de un grupo de entusiastas palmareños, comprometidos e identificados con el desarrollo integral de los habitantes de esta localidad alajuelense.

Desde sus inicios, la Asociación plasmó claramente sus fines, orientados a la proyección comunal. éstos, según el artículo tres de los Estatutos, son los siguientes:

-Promover el desarrollo de la educación, cultura, economía, turismo, salud, deporte y medio ambiente en todos los niveles, específicamente en el cantón de Palmares"... .

-Propiciar y coadyuvar con otras instituciones locales, nacionales o internacionales, en la solución de los problemas socioeconómicos que afecten al país y en especial a la comunidad palmareña".

Actualmente, la Asociación Cívica cuenta con cuarenta y cinco miembros activos. No obstante, pueden darse cambios, por salida o entrada de otros, siguiendo el procedimiento establecido en los Estatutos. Todos los asociados tienen derechos y deberes en la Organización y los manifiestan como tales, solamente en las asambleas. No tienen autoridad alguna para hacerlo en ningún otro lugar.

En octubre del año 2003 la Asociación CívicaPalmareña fue galardonada con el premio Aportes para el Mejoramiento de la Calidad de Vida", reconocimiento que otorga anualmente: la Defensoría de los Habitantes de la República, el Consejo Nacional de Rectores (CONARE), la Comisión para la Defensa de los Derechos Humanos en Centroamérica (CODEHUCA), la Universidad Nacional (UNA) y la Universidad de Costa Rica (UCR).

Dicho reconocimiento se le otorgó a esta Organización por su proyección social, económica, ambiental y por sus múltiples aportes en el mejoramiento de la educación, la seguridad social, el deporte y la protección al ambiente en la comunidad palmareña.

Este premio vino a reconocer lo que por años se ha convertido en uno de los principios fundamentales de la razón de ser de la Asociación Cívica: promover el desarrollo integral de la población del cantón de Palmares.

La Asociación Cívica invierte año a año, en el desarrollo local de Palmares, buena parte de los recursos que obtiene producto de la realización de los festejos populares. Durante los años 2002, 2003 y 2004, la inversión social fue de un treinta y uno por ciento (31%) del total del su presupuesto y para el año 2005, de un total de 205 millones de colones, se invirtieron 96.2 millones en proyectos y obras comunales; es decir, un cuarenta y siete por ciento (47%) del presupuesto total de la Asociación CívicaPalmareña se destinó al desarrollo de la salud, la educación, el deporte, el medio ambiente y la seguridad de los pobladores de Palmares.

En el campo socioeconómico, la Asociación se ha convertido en referente por la diversidad de las instituciones a las que se les ayuda y por lo significativo de las mismas. En este sentido, se puede destacar el apoyo que le ha proporcionado a varios grupos organizados, como los son: Las Escuelas de todo el cantón, la Delegación Cantonal de la Fuerza Pública, los Colegios de la comunidad, la Pastoral Juvenil, la Asociación Banda Juvenil, La Asociación de Muebleros y Artesanos, Concejo Económico Parroquial, Vicentinos, Biblioteca Pública, Fundación Madre Verde, Cuerpo de Bomberos Voluntarios, Ministerio de Salud, Asociación pro- ayuda a la Persona con Discapacidad, Municipalidad de Palmares, Asociación Centro Diurno de Atención Integral del Anciano, Comisión Cantonal de Deportes, Asociación Palmareña para el Arte y la Cultura, Comisión Cantonal de Vivienda, Fundación de Equinoterapia, entre otras.


*Profesor e investigador de la Universidad de Costa Rica. Ex -vicepresidente de la Asociación Cívica Palmareña.
Esta reseña histórica de la Asociación Cívica Palmareña es una síntesis de los capítulos dos y tres de libro: La Asociación Cívica Palmareña (1986- 2006). Un modelo de desarrollo local en Costa Rica, de los autores: Maynor Badilla Vargas y William Solórzano Vargas.